Ratramno, al Índice; Ridley lo lee (1559)
Siete siglos después, su libro seguía molestando: entró en el Índice de libros prohibidos de 1559. En cambio, el obispo inglés Nicholas Ridley contó que leerlo le había hecho abandonar la presencia carnal.
La respuesta de Ratramno fue, así, un testigo antiguo al que acudió la Reforma.