Agustín: «Cree, y ya has comido» (c. 414)
Comentando Juan 6, Agustín pregunta: «¿Para qué preparas los dientes y el estómago? Cree, y ya has comido». Para él, comer a Cristo es creer en él.
Es lo contrario de la fórmula que firmó Berengario, en la que los dientes trituran el cuerpo de Cristo.