Berengario firma otra vez: «sustancialmente» (1079)
En el sínodo de Cuaresma de 1079, con Gregorio VII, Berengario tuvo que firmar que el pan y el vino se convierten «sustancialmente» en el cuerpo y la sangre de Cristo. La palabra de los dientes desaparece y aparece la de la sustancia.
Es el paso intermedio entre la fórmula de 1059 y la transubstanciación de 1215.