Melquisedec sacó pan y vino: «erat enim sacerdos», y Cayetano: «nada se escribe aquí de sacrificio» (1531)
Génesis 14:18 dice: «Melquisedec, rey de Salem, sacó pan y vino; y él era sacerdote del Dios Altísimo». La Vulgata traduce «erat enim sacerdos», «porque era sacerdote», y así el pan y el vino parecen ofrenda de sacerdote. Trento enseña que Cristo, declarándose sacerdote según el orden de Melquisedec, ofreció al Padre su cuerpo y su sangre bajo las especies de pan y vino.
Pero el cardenal Cayetano, en su comentario de 1531, escribió que el hebreo dice «sacó», que «nada se escribe aquí de sacrificio u oblación», y que el «porque era sacerdote» que la Vulgata pone como causa no está en el hebreo como causa, sino como cláusula aparte. Roma responde que muchos Padres, desde Cipriano, vieron en aquel pan y vino una figura de la eucaristía. A nuestro juicio, la carta a los Hebreos compara a Cristo con Melquisedec a lo largo de un capítulo entero, por su nombre, su bendición, el diezmo y su sacerdocio que permanece, y no dice una palabra del pan y del vino.