El «ex opere operato»: la gracia por el rito mismo
Trento condena a quien diga que los sacramentos no confieren la gracia ex opere operato, por la obra realizada, sino que basta la fe en la promesa divina. Basta que el que lo recibe no ponga obstáculo (canon 6), y que el ministro tenga la intención de hacer lo que hace la iglesia (canon 11), para que la gracia se dé.
Para la Reforma, el sacramento es un sello de la promesa que se recibe por la fe, como ya dijo Agustín del agua del bautismo. Sin fe, el rito no salva: la misma razón por la que comer a Cristo es creer en él.