Calvino: Pablo había dicho «misterio», y el traductor puso «sacramento» (1559)
Calvino reconoció que el matrimonio es una institución santa de Dios, pero dijo que también lo son la agricultura o la arquitectura, y no son sacramentos: el sacramento pide una ceremonia exterior puesta por Dios para confirmar una promesa. En Efesios 5, Pablo propone a los maridos el amor de Cristo a la iglesia, y al final exclama «grande es este misterio», aclarando que no habla de la unión del varón y la mujer, sino de Cristo y la iglesia. El traductor latino, que podía haber dejado «misterio», puso «sacramento», en el mismo sentido; y la misma Vulgata lo hace en 1 Timoteo 3,16, «grande es el misterio de la piedad», sin que de ahí salga otro sacramento.
Es la respuesta a Florencia y a Trento. Presupone la nota sobre Efesios 5,32; y Westminster no cuenta el matrimonio entre los sacramentos.