Bibliografía
Calvino, Institutio christianae religionis (1559) IV,19,34-36
IV,19,34: el matrimonio, todos reconocen que lo instituyó Dios, «ita pro Sacramento datum nemo usque ad Gregorii tempora viderat» («pero nadie había visto que se diera como sacramento hasta los tiempos de Gregorio»). La agricultura, la arquitectura o el oficio de sastre son también ordenaciones legítimas de Dios, y no son sacramentos: en el sacramento se busca una ceremonia exterior puesta por Dios para confirmar una promesa. Si basta una semejanza, cada parábola de la Escritura sería un sacramento. IV,19,35: en Efesios 5, Pablo propone a los maridos el amor de Cristo a la iglesia como ejemplo, y al final exclama «grande es este misterio», y para que nadie se engañe dice que no habla de la unión carnal del varón y la mujer, sino de la unión espiritual de Cristo y la iglesia. IV,19,36: «Mysterium dixerat Paulus. Quam dictionem quum relinquere posset interpres, Latinis auribus infrequentem, vel arcanum vertere: sacramentum ponere maluit, non tamen alio sensu, quam Graece a Paulo mysterium dictum erat» («Pablo había dicho misterio. El traductor, pudiendo dejar la palabra, poco usada en latín, o traducirla por arcano, prefirió poner sacramento, pero no en otro sentido que el que Pablo había dado en griego a misterio»). Y la misma Vulgata pone «sacramento» por «misterio» en 1 Timoteo 3,9 y 3,16 y en Efesios 3,9, sin que de ahí se saquen otros sacramentos.
Ed. de A. Tholuck (Berlín, 1834), pp. 473-474 (visto en el escaneo de archive.org, ioanniscalviniin0000atho_l8h0); CO 2.