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Cristianismo histórico

La fe reformada y Roma, a través de los siglos

24

Pío IV hace jurar que la Escritura solo se interpretará según el consentimiento unánime de los Padres (1564)

Al año siguiente de terminar Trento, y en cumplimiento de uno de sus decretos de reforma, Pío IV publicó la llamada profesión de fe tridentina, que se recita en primera persona. En ella se dice: admito la Escritura según el sentido que sostiene la santa madre Iglesia, a quien toca juzgar de su verdadero sentido, «y nunca la tomaré ni la interpretaré sino según el consentimiento unánime de los Padres». Era el decreto de Trento sobre la interpretación, que el Vaticano I renovó en 1870 «para refrenar los ingenios petulantes».

Pero ese consentimiento unánime no existe en la mayoría de los lugares: Agustín dejaba elegir al lector qué es la roca de Mateo 16. Contra la interpretación «privada» Roma alega 2 Pedro 1,20. Pero la Escritura alaba a los que la examinaban, Agustín decía que lo necesario está claro en ella, Lutero defendió su claridad frente a Erasmo, Salmon mostró que el juicio privado no se puede evitar, y Westminster no lo dejó al individuo aislado.

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Cristianismo histórico, nota 24 · https://cristianismohistorico.org/nota/24/