Agustín: en lo que la Escritura dice con claridad está todo lo que toca a la fe y a la vida (c. 397)
En De doctrina christiana, Agustín dice que el Espíritu Santo dispuso la Escritura de modo que los lugares claros sacian el hambre y los oscuros quitan el hastío, y que «casi nada se saca de aquellas oscuridades que no se encuentre dicho con toda claridad en otro lugar». Y añade: «en lo que está puesto claramente en las Escrituras se encuentra todo lo que contiene la fe y las costumbres de la vida»; lo oscuro se aclara con lo manifiesto.
Es la regla de que la Escritura se interpreta por la Escritura, once siglos antes de Westminster, que la recoge casi con las mismas palabras. A nuestro juicio, Agustín no hacía depender lo necesario de un consentimiento de los Padres, como Pío IV, sino de lo que la Escritura dice claramente.