Galileo: el Índice declara «opuesta a la Escritura» la doctrina que hoy sostiene todo instruido (1616)
El 5 de marzo de 1616 la Congregación del Índice publicó un decreto contra «la falsa doctrina pitagórica, del todo opuesta a la Divina Escritura, de la movilidad de la tierra y la inmovilidad del sol»; suspendió el libro de Copérnico hasta corregirlo y prohibió el de Foscarini. En 1633 la Inquisición procesó a Galileo, le obligó a abjurar, maldecir y detestar la doctrina, y prohibió su libro. Con el tiempo, la misma Iglesia aceptó que la tierra se mueve.
Salmon comenta que a Galileo se le dio el trato severo que se da a quien sostiene «la doctrina sobre el movimiento de la tierra que hoy sostiene todo hombre instruido». Y añade la excusa que Roma podría dar: «Nuestra Iglesia cometió un gran error hace doscientos cincuenta años. Entonces imaginó que eran heréticas afirmaciones que hoy sabemos no solo que no eran heréticas, sino que eran perfectamente verdaderas. Ahora es mucho más sabia». Si algún día la da, dice Salmon, ya no hay que discutir la infalibilidad: la pretensión se habrá abandonado.
A nuestro juicio, el caso no refuta por sí solo una infalibilidad limitada a las definiciones ex cathedra; pero muestra que el límite se traza después, y que la Iglesia que condenó la doctrina es la misma que hoy la enseña. La teoría del desarrollo de Newman es lo que permite llamar a eso crecimiento y no corrección.