Saltar al contenido
Cristianismo histórico

La fe reformada y Roma, a través de los siglos

18g

León XIII: las órdenes anglicanas son nulas, porque su rito no significa el sacrificio (1896)

En 1896, León XIII declaró «completamente nulas e inválidas» las ordenaciones hechas con el rito anglicano. La razón no fue que faltara una cadena de obispos, sino que el ordinal de Eduardo VI, de mediados del siglo XVI, era un rito nuevo: las palabras «Recibe el Espíritu Santo» no significan de manera definida el sacerdocio, cuya potestad es principalmente la de «consagrar y ofrecer el verdadero cuerpo y sangre del Señor»; y del rito se quitó a propósito todo lo que en el rito católico designa la dignidad y los oficios del sacerdocio. Con el sacramento faltó, dice, la sucesión jerárquica. Los arzobispos de Canterbury y York respondieron en 1897 que la intención de su iglesia era continuar los tres órdenes que existen desde los apóstoles, como dice el prefacio del ordinal.

A nuestro juicio, el caso muestra que para Roma la sucesión no es una cadena de manos que valga por sí misma, sino una cadena con una doctrina determinada, la del sacrificio de la misa: es, al revés, lo que pedía Calvino, la sucesión unida a una doctrina. La pregunta es cuál.

Señalar un error en esta nota

Enlazan aquí

Cristianismo histórico, nota 18g · https://cristianismohistorico.org/nota/18g/