«Prohibirán casarse»: Calvino aplicó 1 Timoteo 4 a la ley del celibato
Entre los rasgos de los que «apostatarán de la fe», Pablo pone que «prohibirán casarse» (1 Tim 4:1-3). Desde Letrán II (1139), el matrimonio de un clérigo de órdenes mayores «no es matrimonio», y Trento anatematizó a quien dijera que puede contraerlo válidamente. Calvino aplicó a esa ley la advertencia de Pablo y respondió a quienes la limitaban a los herejes ascéticos antiguos.
El límite hay que decirlo: Pablo apunta a quienes desechan lo que Dios creó, «porque todo lo que Dios creó es bueno, y nada hay que desechar» (1 Tim 4:4), y Roma no condena el matrimonio, sino que lo prohíbe al clero. A nuestro juicio, la coincidencia no es completa, pero es real: una iglesia que declara nulo un matrimonio que Dios no prohibió hace ley religiosa de una prohibición que Él no puso.