León X: el papa dispensa el tesoro de los méritos de Cristo y de los santos, a vivos y difuntos (1518)
Un año después de las 95 tesis, León X mandó al cardenal Cayetano dar a conocer la doctrina de la iglesia romana para que nadie alegara ignorancia: el papa, por la potestad de las llaves, puede conceder a los fieles, en esta vida o en el purgatorio, indulgencias «de la sobreabundancia de los méritos de Cristo y de los santos», a modo de absolución o a modo de sufragio. Así lo debían tener y predicar todos, bajo pena de excomunión.
Dos años después, la bula Exsurge Domine condenó, entre las proposiciones de Lutero, que los tesoros de la iglesia no son los méritos de Cristo y de los santos, y que las indulgencias son «piadosos engaños de los fieles»; las condenó en bloque, como heréticas, escandalosas, falsas u ofensivas «respectivamente», sin decir cuál era cuál. A nuestro juicio, es la doctrina que León Magno había negado mil años antes.