Claudio de Turín retira las imágenes (c. 820)
Claudio, obispo de Turín, mandó quitar imágenes y cruces de las iglesias de su diócesis y criticó las peregrinaciones y el culto a las reliquias. Le respondieron Dungal y Jonás de Orleans.
Muestra que, después de Fráncfort, el rechazo de las imágenes seguía vivo dentro de la iglesia latina, y que no lo inventó la Reforma.