Fráncfort rechaza Nicea II (794)
En la corte de Carlomagno se redactaron los Libros Carolinos contra el concilio, y el sínodo de Fráncfort condenó la «adoración» de imágenes. Influyó una mala traducción latina de las actas, que confundía venerar con adorar; aun así, el rechazo franco de fondo era a dar culto a las imágenes, no solo a una palabra. El papa Adriano I, que había enviado legados a Nicea, lo defendió; la iglesia franca no lo siguió.
La resistencia latina llegó al extremo con un obispo que retiró las imágenes de su diócesis.