La doctrina de Hodur es universalista y pelagiana; sus fieles, no necesariamente (1923-2008)
Hodur enseñó en los Once grandes principios que el infierno no es eterno y que toda la humanidad se salva (28g1), y describió la salvación como algo que el hombre hace por sí mismo (28g2). La Declaración de Scranton (2008), que enumera las innovaciones que rechaza en la Comunión Anglicana y en la Unión de Utrecht, no menciona ni corrige esos principios (28g3).
A nuestro juicio, esa doctrina es universalista y pelagiana, y la declaración, que condena las innovaciones ajenas, no corrige los suyos. Pero de ahí no se sigue que cada fiel de la PNCC lo sea. Hereje no es el que se equivoca, sino el que se obstina en un error contra lo fundamental de la fe después de ser amonestado (Tit 3,10): el bautizado que ignora esos textos no profesa esos errores. El juicio sobre las almas no nos toca. Lo que sí podemos decir es que quien sostenga esos principios sostiene un error que Cartago y Orange condenaron, y que Westminster y Dort rechazan.