Ussher quita a Ignacio lo que le añadieron sobre el obispo (1644)
Las cartas de Ignacio de Antioquía, mártir hacia el 110, se leyeron durante siglos alargadas por una mano del siglo IV, y con otras cartas falsas añadidas. Lo añadido sube al obispo mucho más alto: hay que honrarlo «como sumo sacerdote, que lleva la imagen de Dios»; «no hay en la iglesia nadie mayor que el obispo»; los laicos, sujetos a los diáconos; los diáconos, a los presbíteros; los presbíteros, al obispo. Y una de las cartas falsas saluda ya a subdiáconos, lectores, cantores, porteros y exorcistas. A nuestro juicio, es el gobierno de la iglesia del siglo IV puesto en boca de un mártir del II.
En 1644, James Ussher, arzobispo irlandés, sacó a la luz la forma media, la auténtica, en dos manuscritos latinos hallados en Inglaterra, y la probó con las citas de los autores antiguos; dos años después, Isaac Vossio publicó el griego. Es el mismo trabajo que Valla hizo con la Donación. Lo que dicen de verdad las cartas sobre el obispo está en la nota sobre Ignacio.