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Cristianismo histórico

La fe reformada y Roma, a través de los siglos

11b

Los falsos de Símaco: «la primera sede no es juzgada por nadie» (c. 501)

Durante el cisma entre los papas Símaco y Lorenzo, los partidarios de Símaco fabricaron actas de concilios que nunca se celebraron, entre ellas un supuesto concilio de Sinuesa en el que un papa del año 303 no podía ser juzgado por nadie. «La primera sede no será juzgada por nadie» (prima sedes non iudicabitur a quoquam), repiten esas actas; de ahí sale, por Graciano, la máxima canónica posterior prima sedes a nemine iudicatur.

Una de las bases del poder papal frente a concilios y obispos nació de una falsificación hecha para ganar un pleito. Siglos después la recogieron las Falsas Decretales y el derecho canónico.

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Cristianismo histórico, nota 11b · https://cristianismohistorico.org/nota/11b/