Hooper rechaza el obispado por las «vestiduras aarónicas», que oscurecen el sacerdocio de Cristo (1550-1551)
En 1550, Eduardo VI nombró a John Hooper obispo de Gloucester. Hooper escribió a Bullinger que lo rehusaba por la forma «torpe e impía» del juramento y «por aquellas vestiduras aarónicas» que se usaban todavía, no solo en los sacramentos, sino también en las oraciones públicas. Según contó a Bullinger otro testigo, Utenhove, Hooper sostuvo frente a los obispos que un cristiano instruido no puede usarlas con buena conciencia, porque arrastran la opinión de mérito, la hipocresía y mil supersticiones, y porque «oscurecen demasiado de verdad el sacerdocio de Cristo».
Los reformados no estuvieron de acuerdo entre sí. Bucer y Pedro Mártir, consultados, deseaban que se quitaran, pero pensaban que los piadosos podían usarlas, porque «todo es limpio para los limpios»; solo Juan a Lasco firmó con Hooper. Hooper fue encarcelado, se sometió a las dos semanas y fue consagrado por la vía ordinaria en la cuaresma de 1551, «no sin sumo dolor nuestro y de todos los piadosos», escribe Utenhove.
A nuestro juicio, Hooper vio lo que estaba en juego: una vestidura que se explica como la de Aarón presenta al ministro como sacerdote, y eso oscurece el único sacerdocio de Cristo, que Hebreos declara cumplido. Perdió aquella batalla, pero su regla es la que guardaron las iglesias reformadas: en el culto, solo lo que Dios instituyó.