Eusebio en Tiro: la iglesia, nuevo templo de Salomón (c. 315)
En la dedicación de la nueva basílica de Tiro, tras la paz de Constantino, Eusebio de Cesarea pronunció un discurso que compara el edificio con el templo de Jerusalén y al obispo que lo construyó con Bezaleel, Salomón y Zorobabel. El lugar de reunión pasa a ser un templo, con su santuario y su altar.
Eusebio desarrolla también la imagen del templo vivo hecho de almas, el de 1 Pedro; pero aplica ya al lugar de culto el vocabulario del Templo, el lenguaje de Cipriano llevado a la piedra.