Las vestiduras del sacerdote, junto a las de Aarón (c. 1196)
Los tratados medievales sobre la misa explican las vestiduras del sacerdote poniéndolas junto a las de Aarón y los levitas, además de leerlas como símbolos de Cristo y de las virtudes. Inocencio III, antes de ser papa, dedica en su tratado sobre la misa veinte capítulos a las vestiduras de la ley antigua y treinta a las del sacerdote cristiano: amito, alba, cíngulo, estola, casulla.
El ministro de la iglesia se viste como el sacerdote del Templo, cuando ese sacerdocio era sombra.