Gregorio XIII da gracias a Dios por la matanza de San Bartolomé (1572)
Tras la matanza de los hugonotes en París, la noche de San Bartolomé de 1572, Gregorio XIII fue en procesión con treinta y tres cardenales a la misa de acción de gracias que el cardenal de Lorena hizo celebrar en San Luis de los Franceses; por una bula del 11 de septiembre mandó un jubileo para dar gracias a Dios por la destrucción de los hugonotes y pedirle que limpiara Francia de todo error, e hizo acuñar una medalla y pintar el hecho a Vasari en la Sala Regia del Vaticano.
Lo cuenta Pastor, el historiador católico de los papas, que matiza que al papa le habían informado de que los hugonotes conspiraban contra el rey, y que la fiesta no celebraba las atrocidades en sí, sino lo que se creyó su consecuencia: la liberación de los católicos franceses de sus enemigos.