Vicente: progreso de la fe, no cambio
Vicente no niega que haya progreso en la religión, y «muy grande»; pero ha de ser progreso de la fe, «no cambio»: en el progreso, cada cosa crece en sí misma; en el cambio, una cosa se convierte en otra. Que la inteligencia crezca, dice, pero «en el mismo dogma, en el mismo sentido y en la misma sentencia». Y que el maestro, «cuando diga de un modo nuevo, no diga cosas nuevas».
Roma tomó estas palabras para definir la Inmaculada y para el Vaticano I; Newman tuvo que ir más allá de ellas. A nuestro juicio, la distinción de Vicente es buena, y es la nuestra: decir de modo nuevo lo que ya está en la Escritura, sí; decir cosas nuevas, no.