¿Escribió Vicente su regla contra Agustín?
En el capítulo 26, Vicente llama herejes a los que prometen a los suyos una gracia de Dios «del todo personal», que los guarda sin esfuerzo, «aunque ni pidan, ni busquen, ni llamen». Su editor, R. S. Moxon (1915), señala que esas palabras eran un término técnico de los semipelagianos de Marsella: Próspero se quejó a Agustín de ellos, y Agustín les respondió que también el pedir, buscar y llamar es don de Dios. Moxon recoge además que H. Koch (1907) atribuyó a Vicente unas Objeciones vicentinas contra la predestinación de Agustín, y que los editores benedictinos de Agustín ya lo acusaron de torcer contra los agustinianos una carta del papa Celestino que condenaba la novedad.
Si es así, la regla contra las novedades se escribió, en parte, contra la doctrina de la gracia de Agustín, la misma que defendía frente a Casiano, otro monje de la Provenza. A nuestro juicio, lo prudente es tenerlo por probable, no por cierto; pero muestra que la regla de Vicente depende de quién decida qué es lo antiguo.