«Hoy estarás conmigo en el paraíso»
Al ladrón que se arrepiente en la cruz, sin tiempo para ninguna satisfacción, Jesús le promete: «De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso» (Lc 23,43). Pablo desea «partir y estar con Cristo, lo cual es mucho mejor» (Flp 1,23); estar ausentes del cuerpo es estar presentes al Señor (2 Cor 5,8).
Para el Nuevo Testamento, morir en la fe es estar con Cristo, no pasar antes por una purificación que él ya hizo.