Pío IX: nadie se salva fuera de la Iglesia, pero sí el que la ignora sin culpa y guarda la ley natural (1863)
En la encíclica Quanto conficiamur moerore, Pío IX llamó «gravísimo error» pensar que los que viven en el error y apartados de la unidad católica pueden llegar a la vida eterna, y repitió el «dogma católico» de que nadie puede salvarse fuera de la Iglesia católica, ni los obstinadamente separados del romano pontífice. Pero en el mismo lugar enseñó que los que padecen ignorancia invencible acerca de la religión, guardan la ley natural y llevan una vida honesta y recta pueden conseguir la vida eterna con la ayuda de la gracia, porque Dios no castiga a quien no tiene culpa voluntaria.
Presupone 55. Lo que Florencia negaba sin distinción, aquí se concede a una clase de personas, sin retirar la frase. Es la distinción que desarrollará el Santo Oficio en 1949. Westminster había rechazado expresamente que se salven los que ajustan su vida a la luz de la naturaleza.