Letrán IV: una sola iglesia de los fieles, fuera de la cual nadie se salva, y en ella el sacrificio del altar (1215)
El capítulo Firmiter del IV concilio de Letrán confiesa que hay «una sola Iglesia universal de los fieles, fuera de la cual nadie en absoluto se salva». Y en la misma frase dice qué hay en ella: Cristo, sacerdote y sacrificio, cuyo cuerpo y sangre se contienen en el sacramento del altar por la transubstanciación, que solo puede hacer el sacerdote debidamente ordenado.
Presupone 55. A nuestro juicio, la frase de Cipriano queda aquí atada a una iglesia que se reconoce por su altar y por su sacerdote, la que el mismo Cipriano había empezado a describir. Es la primera vez que un concilio la define; el siguiente paso fue Unam sanctam.