Pablo IV: es nula la elección de un papa que antes cayó en herejía (1559)
En la bula Cum ex apostolatus officio, Pablo IV repitió que el romano pontífice, a quien nadie juzga, puede ser reprendido si se le halla desviado de la fe. Y decretó que, si alguna vez apareciera que un elegido papa se había desviado antes de la fe católica o había caído en herejía, su elección sería nula, aunque la hubieran hecho de acuerdo y por unanimidad todos los cardenales; y que no la convalidarían ni su entronización, ni la obediencia que todos le hubieran prestado, ni el paso del tiempo. Sus súbditos, y aun los cardenales que lo eligieron, podrían retirarle la obediencia.
Es el documento principal de los sedevacantistas. A nuestro juicio, muestra que Roma misma contempló un papa ilegítimo reconocido por toda la Iglesia; y deja sin responder quién declara que se dio el caso, si el papa no tiene superior en la tierra.