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Cristianismo histórico

La fe reformada y Roma, a través de los siglos

17c

Florencia: en caso de necesidad, cualquiera puede bautizar, aun una mujer o un hereje (1439)

En el decreto para los armenios, el concilio de Florencia enseñó que el ministro del bautismo es el sacerdote, pero que en caso de necesidad puede bautizar no solo un sacerdote o un diácono, sino también un laico o una mujer, y aun un pagano o un hereje, con tal que guarde la forma de la iglesia y tenga intención de hacer lo que ella hace. Es la consecuencia práctica de creer que el niño que muere sin bautismo no verá a Dios: había que bautizarlo a toda costa.

La Reforma calvinista rechazó el bautismo hecho por mujeres o por quien no fuera ministro (Calvino, Institución IV,15,20-22); Westminster lo reserva al ministro del evangelio legítimamente llamado. Podía hacerlo porque no tenía por condenado al niño que muere sin bautismo (Institución IV,15,22), y Dort da a los padres creyentes la certeza contraria.

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Cristianismo histórico, nota 17c · https://cristianismohistorico.org/nota/17c/