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Cristianismo histórico

La fe reformada y Roma, a través de los siglos

17b

Inocencio III: la pena del pecado original es carecer de la visión de Dios (1201)

En una carta al arzobispo de Arlés, Inocencio III escribió que la pena del pecado original es la carencia de la visión de Dios, y la del pecado actual, el tormento del infierno perpetuo. Esa distinción, que ya venía de Abelardo y Pedro Lombardo, permitió a los escolásticos dejar a los niños muertos sin bautismo sin la visión de Dios, pero sin tormento; Tomás de Aquino llegó a decir que no sufren por ello e incluso que se alegran de participar de la bondad divina en sus bienes naturales. A ese estado se le llamó limbo de los niños.

El limbo nunca fue definido. Lo defendió como opinión Pío VI, y la iglesia romana acabó por dejarlo como hipótesis.

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Cristianismo histórico, nota 17b · https://cristianismohistorico.org/nota/17b/