Lo que se daba por cerrado vuelve a estar en disputa (2007-2021)
Benedicto XVI, en Summorum Pontificum (2007), declaró que el misal de 1962 «nunca fue abrogado» y lo hizo «expresión extraordinaria» de la misma ley orante, junto al de Pablo VI como expresión ordinaria: dos usos de un solo rito romano. Francisco, en Traditionis Custodes (2021), revocó esa solución: los libros de Pablo VI y Juan Pablo II son «la única expresión» de la ley orante del rito romano, y el obispo diocesano es su moderador; el misal de 1962 se concede con licencia, no en las iglesias parroquiales y sin erigir nuevas parroquias personales.
En catorce años, la misma sede pasó de decir que el misal antiguo nunca fue abrogado a decir que el nuevo es la única expresión. La liturgia sigue siendo materia de disputa, y no solo entre tradicionalistas y progresistas: a nuestro juicio, es la prueba de que la forma del culto no es indiferente.