El juramento antimodernista: la fe se recibe «en el mismo sentido y en la misma sentencia» (1910)
En 1910, Pío X impuso un juramento contra el modernismo. El que juraba recibía la doctrina transmitida desde los apóstoles por los Padres ortodoxos «siempre en el mismo sentido y en la misma sentencia», y rechazaba como herética la evolución de los dogmas de un sentido a otro, y todo error que pusiera en lugar del depósito divino «un invento filosófico o una creación de la conciencia humana»; y profesaba que la fe no es un ciego sentimiento religioso que brota de la subconsciencia, sino un asentimiento del entendimiento a la verdad recibida de fuera, por el oído. La obligación de jurarlo se suspendió en 1967, después del Vaticano II.
La fórmula «en el mismo sentido y en la misma sentencia» es de Vicente de Lerins, como la que citó el Vaticano I. A nuestro juicio, lo que se juraba es verdadero; pero un juramento no prueba que los dogmas de Roma tengan ese mismo sentido desde los apóstoles. Eso solo puede probarlo la historia, y la historia es la que este Zettelkasten recorre.