Lamentabili: se condena que la verdad evolucione con el hombre (1907)
Dos meses antes de Pascendi, el Santo Oficio condenó en el decreto Lamentabili sesenta y cinco proposiciones atribuidas a los modernistas. Entre ellas, que los dogmas no son «verdades bajadas del cielo», sino una interpretación de hechos religiosos que la mente humana se ha procurado con esfuerzo; y que la verdad no es más inmutable que el hombre, puesto que evoluciona con él, en él y por él.
A nuestro juicio, son condenas justas: la verdad revelada no cambia con el hombre. Pero el mismo decreto condenó también que los dogmas fueran evoluciones de un germen escondido en el Evangelio, y quedó el problema de distinguir la evolución condenada del desarrollo de Newman, que Pío X defendió al año siguiente.