Trento: la conversión de la sustancia se llama «conveniente y propiamente» transubstanciación (1551)
En su sesión 13, Trento declaró que por la consagración se hace la conversión de toda la sustancia del pan en la sustancia del cuerpo de Cristo, y de toda la sustancia del vino en la de su sangre, y que la iglesia católica ha llamado esa conversión «conveniente y propiamente» transubstanciación. En el canon 2 anatematizó a quien la negara, «permaneciendo solo las especies del pan y del vino», conversión que la iglesia llama, dice, «muy aptamente» transubstanciación.
A nuestro juicio, Trento no definió la filosofía de Aristóteles, pero definió con sus términos: sustancia, especies que permanecen. Es una filosofía convertida en lenguaje obligatorio de la fe, bajo anatema, contra la que Lutero había escrito y que Calvino rechazó en la cena. El resto de la historia está en el tema de la misa.