León XIII manda restituir la filosofía de santo Tomás (1879)
En la encíclica Aeterni Patris, León XIII enseñó que la filosofía, rectamente usada, prepara el camino a la fe; llamó a Tomás de Aquino «príncipe y maestro» de todos los escolásticos, y exhortó a los obispos a «restituir la sabiduría de oro de santo Tomás» y propagarla cuanto pudieran, para defensa de la fe católica.
A nuestro juicio, la cuestión no es si la teología puede usar la filosofía, sino si una filosofía puede llegar a ser norma del dogma. Pablo advirtió contra la filosofía según la tradición de los hombres; con la de Aristóteles, Tomás explicó la transubstanciación, y Trento la llamó «conveniente y propiamente» por ese nombre. Lutero rechazó a Aristóteles en teología; Calvino reconoció la verdad que hay en los filósofos sin hacerla regla de fe.