Calvino: Santiago quiere que se unja a los enfermos, no a los moribundos (1559)
Calvino explicó que Santiago miraba a lo que cuenta Marcos: los apóstoles ungían con aceite a los enfermos y los sanaban. El aceite era un símbolo, para que se supiera que la virtud no era de ellos; y aquella gracia de las curaciones cesó como los demás milagros. Para que haya sacramento hace falta una ceremonia instituida por Dios con una promesa dada a nosotros, y esta no lo es. Y aunque valiera hoy, Roma no hace lo que manda Santiago: él quiere que se unja a todos los enfermos, y ellos ungen a los moribundos; él manda llamar a los ancianos, y ellos solo admiten al sacerdote; y lo que perdona no es el aceite, sino que las oraciones de los fieles por el hermano afligido no serán vanas.
Es lo que Trento anatematizó en su canon 2: que la unción fue solo la gracia de las curaciones, y que ya cesó. Presupone el texto de Santiago.