Inocencio I: el óleo de los enfermos lo pueden usar todos los cristianos (416)
Consultado por Decencio, obispo de Gubbio, sobre el texto de Santiago, el papa Inocencio I respondió que se ha de entender de los fieles enfermos, y que el óleo preparado por el obispo pueden usarlo para ungir no solo los sacerdotes, sino todos los cristianos, en su necesidad o en la de los suyos. Añadió que no se puede dar a los penitentes, porque es «un género de sacramento».
Hay que reconocer que Inocencio llama a la unción sacramento, en el sentido amplio que la palabra tenía entonces. Pero, a nuestro juicio, su testimonio no sostiene lo que Trento anatematizó negar: para él la unción es de los enfermos, no de los moribundos, y no está reservada al sacerdote, como manda el canon 4 de Trento, sino que la puede dar cualquier fiel.