1870: la pérdida de Roma y la cuestión romana (1870)
El 20 de septiembre de 1870 las tropas italianas entraron en Roma por la brecha de Porta Pia y pusieron fin a los Estados pontificios. Pío IX se declaró «prisionero en el Vaticano» y rechazó la ley de garantías que el estado italiano le ofreció en 1871: no aceptaba que su libertad dependiera de una ley ajena.
Dos meses antes, el 18 de julio, Vaticano I había definido la infalibilidad y el primado universal. A nuestro juicio, las dos fechas resumen el giro: la sede perdía el poder sobre un territorio cuando acababa de definir otro mayor, sobre toda la iglesia. La «cuestión romana» duró hasta 1929.