Los Estados pontificios: de la Donación a 1870 (756)
La Donación de Pipino (756) dio al papa un territorio propio en Italia, y los Estados pontificios crecieron hasta cubrir buena parte del centro de la península. La Donación de Constantino, falsa, se usó para justificarlos; el papa era a la vez obispo de Roma y soberano de un estado.
A nuestro juicio, esa soberanía es la que hace inteligible Unam sanctam: no era solo una tesis sobre la salvación, sino la justificación de un poder político real. Cuando el estado desapareció en 1870, la tesis quedó sin territorio, pero no sin pretensión.