Lyon (1274) y Florencia (1439) buscan la unión (1274)
Lyon II (1274) y Florencia (1439) proclamaron la unión con los griegos. El decreto de Florencia, Laetentur caeli, aceptó el Filioque, el purgatorio, el primado romano y el pan ácimo; los delegados griegos lo firmaron, pero el pueblo y el clero de Constantinopla lo rechazaron, y la caída de la ciudad en 1453 cerró el asunto. Las definiciones de Florencia sobre el purgatorio y el limbo son de ese mismo concilio de unión.
A nuestro juicio, las dos uniones muestran el método: se negocia con la jerarquía y se firma una fórmula, pero no se pregunta a la iglesia que ha de recibirla.