Los cruzados saquean Constantinopla (1204)
La cuarta cruzada, desviada por Venecia, tomó y saqueó Constantinopla en abril de 1204. Las crónicas —Villehardouin desde el lado latino, Nicetas Choniates desde el griego— cuentan la destrucción, el saqueo de las iglesias y la instalación de un imperio latino. Para Oriente, fue la prueba de que Roma no buscaba la comunión, sino la sumisión.
El recuerdo de 1204 pesó más que las excomuniones de 1054 en la ruptura definitiva, y ayuda a entender por qué el pueblo rechazó las uniones posteriores.