Constanza depone a dos papas, recibe la renuncia del tercero y elige a Martín V (1417)
El concilio depuso a Juan XXIII (1415), aceptó la renuncia de Gregorio XII (1415) y depuso a Benedicto XIII (1417). El 11 de noviembre de 1417 eligió a Martín V, a quien reconoció toda la iglesia latina. Con el decreto Frequens (1417) mandó que en adelante se reunieran concilios generales con regularidad: el siguiente a los cinco años, otro a los siete, y después cada diez.
Todos los papas posteriores descienden de esta elección, que no hizo solo el colegio de cardenales, sino un cónclave extraordinario dispuesto por el concilio: los cardenales y seis delegados de cada nación. Roma la tiene por válida porque Gregorio XII, a quien considera el papa legítimo, había convocado el concilio antes de renunciar. El mismo concilio condenó a Wiclef y a Hus. La pretensión de estar sobre el papa la llevó más lejos Basilea.