El obispo de Leiria declara dignas de crédito las visiones de Fátima (1930)
El 13 de octubre de 1930, después del estudio de una comisión diocesana, el obispo de Leiria, José Alves Correia da Silva, publicó una carta pastoral sobre el culto de Nuestra Señora de Fátima, que se promulgó en la Cova da Iria ante más de cien mil peregrinos. En ella declaró «dignas de crédito» las visiones de los pastorcitos de mayo a octubre de 1917, y permitió oficialmente el culto.
La fórmula es más prudente que la de Lourdes: «dignas de crédito», no ciertas. A nuestro juicio, eso es precisamente lo que Roma reconoce hoy: que un juicio así no obliga a nadie. Pero entonces sobre una devoción que no es de fe se han levantado un santuario y grandes peregrinaciones.