Ames: la opinión de los remonstrantes, tal como la tiene la mayoría, no es propiamente herejía, sino un error peligroso (1630)
William Ames, puritano inglés que estuvo en el sínodo de Dort sin ser miembro de él, se pregunta en su tratado de casos de conciencia si los remonstrantes son herejes. Responde que su opinión, «tal como la recibe el común de los que les son favorables, no es propiamente herejía, sino un error peligroso en la fe, que tiende a la herejía»; solo es «herejía pelagiana» en algunos, los que niegan que sea necesaria la operación eficaz de la gracia interior para la conversión (De conscientia IV,4).
En el mismo capítulo juzga igual a los demás. El papismo confirmado en Trento es «herejía perniciosa», pero no todos los papistas han de tenerse por herejes sin esperanza de salvación, porque muchos se adhieren a él por costumbre y con sencillez; los anabaptistas no lo son por negar el bautismo de niños, sino si niegan el pecado original. A nuestro juicio, es la distinción de juzgar la doctrina sin juzgar a cada fiel. Dort condenó la doctrina remonstrante, y uno de los que más la combatieron no hizo de cada remonstrante un pelagiano.