Éfeso: «Madre de Dios», un título sobre Cristo (431)
El concilio de Éfeso llamó a María Theotokos, la que dio a luz a Dios, contra Nestorio, que separaba en Cristo al hombre nacido de María y al Verbo. El título defiende que el niño de Belén es una sola persona, Dios verdadero. La Reforma lo recibió, porque es una afirmación sobre Cristo.
La devoción posterior lo leyó al revés, como una grandeza de María, y sobre esa lectura se levantaron los dogmas marianos. La Escritura la llama bienaventurada (Lc 1,48), no reina ni intercesora.