Los jerónimos de San Isidoro huyen de la Inquisición (1557)
En 1557 un grupo de monjes jerónimos de San Isidoro del Campo, en Santiponce (Sevilla), huyó del monasterio después de abrazar la fe reformada. Casiodoro de Reina, uno de ellos, pasó el resto de su vida en el destierro, y la Inquisición lo quemó en efigie en el auto de fe de Sevilla de abril de 1562. El foco español no produjo una iglesia estable, sino fugitivos y libros.