Otón I confirma la elección del papa: el Privilegium Ottonianum (962)
Cuando Otón I fue coronado emperador en Roma, impuso el Privilegium Ottonianum: el papa debía ser elegido entre el clero y los diáconos romanos, y consagrado después de que el emperador confirmara la elección. El emperador se presentaba además como garante de las posesiones de la iglesia romana.
El documento no inventa la injerencia imperial —venía de Carlomagno y de la Constitutio Romana de 824—, pero la fija en el momento en que la sede estaba más débil. La iglesia que reclamaba el poder temporal aceptaba que un laico confirmara a quien había de ser papa.
Fuente