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Cristianismo histórico

La fe reformada y Roma, a través de los siglos

37b

La respuesta católica: «al mismo tiempo justo y pecador» no es aceptable (1998)

Antes de la firma, la Iglesia católica dio su respuesta oficial a la Declaración, preparada de común acuerdo por la Congregación para la Doctrina de la Fe y el Consejo para la Unidad de los Cristianos. Las mayores dificultades estaban en el justificado como pecador: según la doctrina católica, en el bautismo se quita todo lo que es realmente pecado, y «de ello se sigue que la concupiscencia que permanece en los bautizados no es, propiamente hablando, pecado»; por eso la fórmula «al mismo tiempo justo y pecador», tal como la explica el número 29, «no es aceptable». Seguía siendo difícil ver cómo esa doctrina «no queda tocada por los anatemas del decreto tridentino sobre el pecado original y la justificación». Y la vida eterna es a la vez gracia y «la recompensa dada por Dios por las buenas obras y los méritos».

El Anexo de 1999 salvó la dificultad explicando el «justo y pecador» en un sentido que la parte católica puede aceptar (las personas justificadas no siguen siendo pecadoras). El punto de fondo es el canon de Trento sobre la concupiscencia: si lo que queda en el bautizado es o no verdadero pecado.

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Cristianismo histórico, nota 37b · https://cristianismohistorico.org/nota/37b/