El Tomo de León: cada naturaleza conserva lo suyo (449)
En 449 León Magno escribió a Flaviano de Constantinopla el Tomo: en Cristo hay una persona y dos naturalezas, y cada una conserva su propiedad; la humana no queda absorbida por la divina. El concilio de Éfeso de ese año, el «latrocinio», impuso la fórmula de Eutiques; León lo rechazó y pidió otro concilio. Su carta se leyó en Calcedonia y fue la base de la definición.