La Liga y Pacto Solemnes obligan a los tres reinos a una misma religión (1643)
En 1643 el Parlamento inglés y los escoceses firmaron la Liga y Pacto Solemnes: se comprometieron a preservar la religión reformada en Escocia y a reformar la de Inglaterra e Irlanda «en la doctrina, el culto, la disciplina y el gobierno», y a llevar las iglesias de los tres reinos a «la más cercana conjunción y uniformidad en religión, Confesión de Fe, Forma de Gobierno de la Iglesia, Directorio para el Culto y Catequesis». El pacto es la razón política de que la Asamblea de Westminster tuviera comisionados escoceses. Es la alianza de la Reforma escocesa con la inglesa.